Simple.
Me gustan las cosas simples.
Me gusta por ejemplo, tomar coca-cola helada mientras llueve. Cuando el ambiente está húmedo y hace frío.
Me gusta el efecto estilístico del polisíndeton, y lo uso y me gusta y me gusta cuando alguien mas lo usa.
Me gusta cuando tus ojos brillan y pones cara de ponqué cuando estás conmigo. Me gusta el sabor de tu cuello y la suavidad de tu boca. Y tu lengua curiosa. Y tu aroma. Y tus manos.
Me gusta cuando solo el timbre de voz de algunas mujeres es capaz de erizarme los vellos de la nuca.
Me gusta cuando dibujo algo y cierro mis ojos durante unos minutos para luego abrirlos y sentir que el dibujo es tan bueno que no me creo que sea mío.
Me gusta cuando algo que hago hace llorar de la felicidad a alguien.
Me gustan los detalles que hacen únicas a las personas. Un lunar en un lugar inusual, un ojo de un color distinto al otro, la manía de montar el meñique del pie sobre el anular...
Me gusta que una mujer no repare en hacer escándalo al tener un orgasmo.
Me gustan los cachetes de los bebés.
Me gusta cuando nubes densas casi tapan la luna llena.
Me gusta caminar por el cementerio.
Me gusta cuando una película me sorprende, cuando me hace reir, cuando me maravillo por su sagacidad y originalidad.
Me gusta reirme hasta que me duele la barriga.
Me gustan los besos que me duermen las yemas de los dedos.
Me gusta patear a mi mamá y que ella me patee de vuelta.
Me gustan los non-sequitur, el absurdismo y los juegos de palabras. Me gustaría ver una gorda desnuda con un casco vikingo incinerar un yeti con un lanzallamas.
Me gustan el flan, el café, el arequipe, y el helado de macadamia de mimo's.
Me gusta soñar. Y extrañamente, me gusta tener pesadillas.
Me gusta mi nombre y me gusta la vida que me tocó. No me cambio por nadie.
Me gustan las cosas simples.
Me gusta por ejemplo, tomar coca-cola helada mientras llueve. Cuando el ambiente está húmedo y hace frío.
Me gusta el efecto estilístico del polisíndeton, y lo uso y me gusta y me gusta cuando alguien mas lo usa.
Me gusta cuando tus ojos brillan y pones cara de ponqué cuando estás conmigo. Me gusta el sabor de tu cuello y la suavidad de tu boca. Y tu lengua curiosa. Y tu aroma. Y tus manos.
Me gusta cuando solo el timbre de voz de algunas mujeres es capaz de erizarme los vellos de la nuca.
Me gusta cuando dibujo algo y cierro mis ojos durante unos minutos para luego abrirlos y sentir que el dibujo es tan bueno que no me creo que sea mío.
Me gusta cuando algo que hago hace llorar de la felicidad a alguien.
Me gustan los detalles que hacen únicas a las personas. Un lunar en un lugar inusual, un ojo de un color distinto al otro, la manía de montar el meñique del pie sobre el anular...
Me gusta que una mujer no repare en hacer escándalo al tener un orgasmo.
Me gustan los cachetes de los bebés.
Me gusta cuando nubes densas casi tapan la luna llena.
Me gusta caminar por el cementerio.
Me gusta cuando una película me sorprende, cuando me hace reir, cuando me maravillo por su sagacidad y originalidad.
Me gusta reirme hasta que me duele la barriga.
Me gustan los besos que me duermen las yemas de los dedos.
Me gusta patear a mi mamá y que ella me patee de vuelta.
Me gustan los non-sequitur, el absurdismo y los juegos de palabras. Me gustaría ver una gorda desnuda con un casco vikingo incinerar un yeti con un lanzallamas.
Me gustan el flan, el café, el arequipe, y el helado de macadamia de mimo's.
Me gusta soñar. Y extrañamente, me gusta tener pesadillas.
Me gusta mi nombre y me gusta la vida que me tocó. No me cambio por nadie.
Me gustan las cosas simples.


5 Comments:
Mira que cosas... cuando lei que te gustaba caminar por un cementerio, inmediatamente te imagine caminando por el cementerio de noche.
Iba a preguntar si en serio habias caminado por un cementerio de noche cuando cai en cuenta de que en ningun momento dijiste que fuera de noche.
En realidad me gusta caminar de día, y solo. Pero en respuesta a tu pregunta, si he caminado por el cementerio de noche, con gente. De hecho, como anécdota curiosa, hace ya mucho tiempo solía ir con amigos al cementerio de noche a comer tatos y gelatina boggie en la montañita con el jesus de brazos extendidos.
No bromeo. >_>
¿Será que a pesar de haberme vuelto "normal" (como critican mis amigos, me vendí, me aclaré, ya no soy el metalero de antes, etc), todavía se percibe que soy el tipo de persona que caminaría en un cementerio de noche?
Tal vez no te vendiste, sino que creciste...
Me gusta a mi tambien la simplicidad....e insisto.....Alguien podrìa regalarme un flan???
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